Historia del café en Brasil: El viaje de nuestro Oro Verde
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Historia del café en Brasil: El viaje de nuestro Oro Verde

Joelma Oliveira

Llegó el momento de hablar sobre la historia del café en Brasil

Desde las teorías de cómo el producto llegó a tierras brasileñas hasta los hechos que lo convirtieron en una de las principales mercancías de exportación del país.

Entonces, ven con Consciência Café a descubrir cómo fue ese viaje!

La misión de Palheta: cómo llegó el café a Brasil

Fue entre los siglos XVI y XVII que el café llegó a las Américas de la mano de los holandeses y franceses.

Ahora bien, en cuanto a cómo llegó a Brasil, la versión más aceptada y realista dice que todo comenzó con la misión encomendada por la corona portuguesa al sargento mayor Francisco de Melo Palheta, alrededor de 1720.

Fue convocado para una misión diplomática en la Guayana Francesa con el objetivo de fiscalizar un tratado que señalaba la soberanía portuguesa en el territorio.

Y es ahí donde entra el pedido extra-oficial: el sargento mayor también debía, con mucha cautela, conseguir mudas de café.

Lo que se sabe es que Palheta adquirió cerca de 5 plantas de café y algunas porciones de semillas, que según él habrían sido adquiridas en Cayena y transportadas a Brasil.

Con la misión cumplida, esas plantas fueron llevadas a Pará, donde en un primer momento no se habrían adaptado.

Y ni siquiera recibieron mucha atención de la corona portuguesa, que estaba concentrada en el azúcar y entusiasmada con el descubrimiento del oro en Minas Gerais.

Cómo Brasil comenzó su producción de café

Casi 100 años más tarde, sin duda alguna, un gran impulsor de la caficultura en Brasil fue la llegada de la corona portuguesa al país.

Huyendo de las amenazas de Napoleón Bonaparte, la familia real llegó en 1808, trayendo consigo 15 mil personas.

Esto trajo cambios a la economía interna, así como nuevas demandas para sustentar a la corona.

El oro, siendo un recurso no renovable, comenzó su declive a principios del siglo XVIII; las tasas de producción cayeron mucho y el mineral se estaba extinguiendo.

Y el café, que ya había iniciado una tímida pero relevante producción, entra en juego.

En esa época, Haití era el mayor exportador de América Latina, sin embargo el país estaba en crisis, pues los esclavos buscaban independencia de los colonizadores de Napoleón.

Y fue en ese contexto que Brasil despuntó en las exportaciones y pasó a ser el líder mundial en producción, iniciando así un nuevo ciclo económico.

La expansión de la caficultura en Brasil

Debido a las condiciones geográficas esenciales para la adaptación del cafeto, las plantaciones fueron llevadas a Río de Janeiro, luego al Valle del Paraíba y después a Minas Gerais.

São Paulo se consolidó como el mayor centro urbano del país y fue uno de los centros comerciales de mayor crecimiento del mundo.

En el siglo XIX, los cafetales trajeron desarrollo a Brasil, que necesitó modernizarse para expandirse. A continuación, algunas mejoras que vinieron con ello:

  • Desarrollo de una red ferroviaria;
  • Construcción de carreteras;
  • Industrialización;
  • Modernización de las ciudades;
  • Desarrollo cultural debido a la nueva realidad del café;
  • El puerto de Santos, que se convirtió en uno de los más importantes del mundo.

Las crisis del ciclo económico del café

Ya a principios del siglo XX tuvimos una gran crisis, cuando la producción pasó a ser mayor que el consumo.

En los años de 1901 a 1902, Brasil produjo 16 millones de sacos, mientras el mundo consumía 15 millones.

Lo que provocó una caída en los precios hasta llegar a una crisis en 1906, y muchos caficultores llegaron a la quiebra.

Por eso, fue creado el Convenio de Taubaté que fijaba un precio mínimo del saco, además del intento de impedir nuevas plantaciones con tasas.

Pero, ¿crees que la producción se detuvo? ¡Claro que no!

Del Valle del Paraíba la producción siguió hacia el norte del estado, después se expandió al sur de Minas y norte de Paraná.

Nuevos problemas vinieron con la crisis de 1929. Para controlar los precios, el gobierno tomó la medida desesperada de quemar los cafés.

Sin embargo, esa fue una larga e intensa crisis, que llevó a la división de propiedades y a un nuevo ciclo de la caficultura con pequeños productores.

¡La historia del café en Brasil continúa!

Cuando todo se estabilizó, la caficultura volvió a crecer y se expandió hacia Bahía, Rondônia y Goiás.

En 1975, São Paulo y Paraná eran los responsables del 70% de la producción nacional, pero lamentablemente ese mismo año ocurrió la helada negra que quemó buena parte de la producción.

Actualmente la producción cafetera se ha mantenido estable en Brasil y corresponde a 1/3 de la producción mundial.

Solo en Minas se concentra la mitad de la producción nacional, seguido por Espírito Santo, São Paulo, Paraná, Rondônia y Bahía.

A partir de la década de 1990, hubo un movimiento hacia un mercado consumidor más exigente, tanto nacional como internacional.

Es decir, un perfil más interesado por cafés en cápsulas por su practicidad, y por cafés especiales.

Actualmente cerca del 16% del café exportado es una bebida especial, con mayor calidad en sabor, aroma y en el precio.

Este fue un breve resumen de la historia del café en Brasil, que a pesar de las crisis enfrentadas a lo largo de los años, continúa siendo uno de los principales commodities del país.

A veces moviendo la economía, a veces generando empleos, siendo también símbolo de la cultura brasileña, la historia del café continúa siendo escrita con un futuro prometedor a la vista.

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